Cuando surgió la oportunidad, nos fuimos a Viloria, o cerca de ese pueblo, para visitar a un criador de gallina castellana negra. Compré seis gallinas penedesencas que son una preciosidad... el mundo de las gallinas es rico y apasionante, con cantidad de razas, de características muy diferentes. La castellana negra estuvo a punto de desaparecer, y ahora unos pocos criadores de Castilla se esfuerzan por recuperarla... bueno, ya no porque está plenamente establecida; por conservarla. Es una gallina negra, de pluma brillante, cresta negra y espléndida figura. Está adaptada al duro clima castellano, con sus fríos y calores. No es muy ponedora, pero lo aguanta todo, y es capaz incluso de volar si se ve amenazada por un depredador.
La gallina penedesenca es de plumaje colorido, aperdizado, y también resiste bien las condiciones de la meseta... ¿queréis verlas?

... con respecto a las semillas, nos hemos planteado contactar con alguno de los grupos que se dedica a conservar las estirpes de plantas locales, las variedades que se dan en cada sitio, con procedimientos ecológicos. No es trivial la tarea, pues se corre peligro de perder biodiversidad, y también herencia cultural, al dejar de plantar lo que siempre se plantó en los pueblos en favor, y con confianza injustificada, de las variedades comerciales. De nuevo, es ceder el control de la alimentación a grupos, multinacionales o empresas, de marcado caracter depredador, para las que la agricultura a pequeña escala, el ámbito cotidiano de la vida en comunidad y la cultura en los pueblos, es algo aparentemente sin significado. Y a mí la degradación del modo de vida basado en la agricultura y ganadería, sin ponerme en contra de querer progresar, y prosperar, me asusta. Me asusta porque desaparece una memoria de gran valor, la de los viejos que se van, y